Tempus fugit

| lunes, 27 de octubre de 2008
Con esta expresión latina titulo este post, pensando que puede ser adecuada al contenido del mismo, ya que a veces, aunque estemos parados y no ocurra nada, el tiempo vuela.

Fin de semana ajetreado en cuanto a entrenamientos se refiere. He acabado muy contento con los entrenamientos realizados, y bastante dolorido tras tanta carga en tan poco tiempo. Ahora toca recuperar un poco. El sábado salí en bici 75Km bastante suaves, nada del otro mundo. Más que nada pensando en lo que se me venía encima. Ese mismo día por la tarde fui con F. Herrada a correr unos 7Km y hacer algo de escaleras y circuitos. Este entrenamiento, pese a no ser muy exigente, puede que sea el que más cascado me ha dejado. Al día siguiente corría en Socuéllamos, 10Km en circuito homologado. Fui allí y regresé en bici (60Km en total), que unidos a los 10Km me dejaron ya totalmente para el arrastre.

La carrera fue bien, mejor de lo que pensaba después del tute de entrenamientos. Llegué con la hora pegada al culo, con lo que no conseguí situarme muy bien en la línea de salida (más bien me situé a mitad de unos 600 corredores). Los primeros 50m los tuve que hacer andando porque no podía avanzar con tanta gente, y a partir de ahí, comencé a correr. Durante la carrera no me exigí demasiado, sobre todo en la primera vuelta fui bastante cómodo, y en la segunda sufrí un poco más, aunque más por el cansancio acumulado que por el ritmo. Finalmente hice un tiempo de 39'47'' (veinte segundos menos en mi cronómetro por la espera de poder empezar a correr). El objetivo estaba en hacer en torno a 40', así que creo que el entrenamiento va bien de momento.

Este domingo, seguramente esté en Valencia, con lo que es posible que corra el 10K de Ras Pas del puerto de Valencia. No tenía pensado competir tan seguido en estos primeros meses de temporada, pero dado que este año estoy empezando muy progresivamente, creo que me vendrán bien estos trabajos a ritmos más intensos.

No hay comentarios: