Volar en una bici

| viernes, 28 de noviembre de 2008

Hay muchas formas de volar, y desde la prehistoria el hombre ha sentido un gran deseo de conseguir surcar el cielo tal y como lo hacían los pájaros que observaba. En todas las civilizaciones, desde las más antiguas hasta las más próximas a nuestra era, se han conocido leyendas de personajes que han conseguido volar, como por ejemplo el caso de la leyenda de Ícaro y Dédalo, que encontrándose prisioneros en la isla de Minos, se construyeron unas alas con plumas y cera para poder escapar. Ícaro se aproximó demasiado al Sol y la cera de las alas comenzó a derretirse, haciendo que se precipitara en el mar y muriera. Desde entonces, muchos han sido los que han intentado imitar a las aves y normalmente estos intentos han acabado mal hasta que los hermanos Wright consiguieron la hazaña de mantener el vuelo con un aeroplano controlado.


Todavía hoy persiste el deseo de volar, que desde niños atrae a la mayoría de las personas. Y este pasado fin de semana tuve dos experiencias aeronáuticas. La primera fue más bien al percatarme de que un colega de entrenamiento que voy a dejar en el anonimato por aquello de la protección de datos, voló mientras caía por un terraplén de unos cuatro metros de profundidad al caer con su bicicleta por el mismo. Afortunada y milagrosamente no sufrió daño alguno, cosa de la que me alegré enormemente. Y desde aquí me gustaría animar a esa persona a que siguiese involucrándose en este mundo del ciclismo/triatlón.

La otra experiencia que tuve, fue un poco más metafórica que la anterior, aunque sucedió poco después, cuando tras haber pedaleado muchos kilómetros con viento de cara, giramos y nos encontramos con un huracán de cola que nos empujaba hacia nuestro destino final, Mota del Cuervo. Uno de los integrantes del grupo resulta ser el campéon de España de contrarreloj en categoría junior, y tras ponerme a su rueda comenzó a tirar a muerte durante unos 10Km. Y es ahí cuando sentí lo que era volar, porque pocas veces puedes ir en llano y a 65Km/h de forma más o menos prolongada. La verdad es que sufrí lo mío para aguntar el ritmo, pero mereció la pena.

Esta semana el objetivo era correr 100Km, aunque empecé mal el reto al no correr el lunes. Por el momento llevo 65Km en las piernas y me quedan 35Km más y dos días. Espero que el dolor de piernas con el que he acabado los 20Km de hoy no me impida conseguirlo.

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