Después de correr ayer en el 10K del puerto, me arrepiento un poco de no haber dejado pasar de largo la competición y haber aprovechado para hacer un entrenamiento normal. La idea era hacer un 10K bien medido, llano, sin muchas curvas que sirviese de test para ver cómo iban los entrenamientos. La semana pasada me recuperé bien de la carrera de Socuéllamos y quería probar a correr habiendo descansado. Además tenía pensado bajar un poco el volumen de entrenamiento esta semana, con lo que podría recuperar bien.
La verdad es que tampoco iba muy mentalizado a la carrera, el sábado no hice nada y tenía pensado no ir si llovía mucho, pero viendo que hacía buen día me planté allí. La carrera comenzó casi 45 minutos tarde, y ahí empecé a decirme "no debería haber venido". Me situé bastante delante en la salida para no tener que adelantar a mucha gente y salí a buen ritmo pero con la intención de poder progresar un poco a los 2Km. Hacía un montón de viento, con lo que la carrera fue bastante dura. Además había algo de exceso en la distancia, con lo que la marca tampoco fue un buen test, más por el viento que por la distancia ya que llevaba el Garmin.
Tras la carrera, volví a casa y descubrí que tenía una uña del pie morada y tuve que vaciar la sangre que tenía dentro. Me dolió bastante durante la tarde, pero hoy está mejor. A pesar de ello, creo que hoy no correré porque también tengo algo de dolor en la planta de mi pie derecho y tampoco es época para forzar mucho. La semana pasada la saldé con 56Km de carrera, con lo que esta que empieza pienso bajar un poco de volumen. Ja vorem.
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